14 de febrero de 2010

memorias de un suicidio

La tv prendida en un canal sin trasmisión. El despertador sonando y marcando las 8 de la mañana. Marcando el comienzo de otro día monótono, como cualquier otro. Me levanto y voy al baño. Me miro al espejo y veo a un desconocido, alguien que no es feliz desde hace mucho tiempo, un ente. Alguien a quien la noche le cambio el rostro. El traje de siempre. El desayuno de todos los días. “Embotellamiento en la 9 de julio”, me recuerda Mactas de fondo, como de costumbre. Me subo el auto y arranco. Llego a la oficina media hora después. Papeles en el escritorio y una taza de café de ayer que me olvidé de sacar. Abro la cuenta de e-mail. Son 169 de los cuales 150 son basura. Porque habré elegido este trabajo tan tedioso me pregunto. A fin de cuentas uno elige como afrontar su propia vida, si apostar a una vida llena de responsabilidades o ser parte de la masa que pasa toda su vida escondida por miedo a fracasar que termina trabajando ocho horas diarias encerrada en un cubículo de cuatro plásticos que no merecen ser llamados paredes, donde lo único que hace es escribir en la computadora números que ni siquiera sabe de que son. Y así es como uno llega a atentar contra su propia vida. Como tantas veces pensé en lo que va de la mía. Sin nadie a quien amar, nadie con quien hablar, nada emocionante que hacer…
Se hizo de noche. Llego a mi casa y pongo a calentar la pava para hacer una sopa de sobrecito, esas viscosas con sabor a espárragos que la gente toma cuando no tiene hambre que no es mi caso. La tomo únicamente porque es lo único no vencido en mi alacena. Prendo la tv en el canal de las noticias. Robos, muertes, asesinatos, violaciones, tiroteos, lo de todos los días. Voy al baño y saco el frasco de pastillas para dormir. “El consumo diario y desmedido es perjudicial para la salud provocando incluso, la muerte”. Me tomo cinco. Prendo el equipo de música y pongo “la grasa de las capitales” de serú giran. Empiezo a dormitar al son de “Viernes 3 A.M”. “y llevas el caño a tu sien, apretando bien las muelas. Y cierras los ojos y ves todo mar en primavera bang, bang, bang hojas muertas que caen, siempre igual, los que no pueden mas, se van”.....

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